"Uniquindío, en conexión territorial"
Por Ernesto Acero Martínez
eacero@uniquindio.edu.co
A Luis Fernando Polanía Obando, actual rector de la Universidad del Quindío, se le escuchó decir desde antes de ser vicerrector de Extensión y Desarrollo Social, que la del Quindío debía ser una universidad de tercera misión. De ahí su empeño en hacer realidad una vicerrectoría desde la que se le apostara decididamente a la las nuevas dinámicas de interacción e integración con el entorno, a la transferencia de conocimiento, a repensar la actividad de docencia mirando de frente y permanentemente el territorio, entre otros retos, y que la Uniquindío se pensara desde lo global para actuar localmente.
Conversamos con el rector, a propósito de cumplirse el primer año de su gestión y para conocer cómo se ha acercado desde sus ejecutorias a esa universidad soñada y planteada al tenor de su plan de trabajo.
¿Qué es Uniquindío en conexión territorial, y por qué es la universidad soñada para usted?
Cuando hablo de “Uniquindío, en conexión territorial”, estoy significando dinámicas de integración, interacción, transferencia del conocimiento, renovación de la actividad de docencia, investigación básica y aplicada, gestión para el bienestar humano y trabajo desde el territorio. Con todo ello en marcha, caminaremos al tipo de universidad que he buscado construir, siempre mediante un trabajo colectivo, en donde se empoderen los tres estamentos, pero decididamente en relación con el entorno.
¿Qué importancia tiene el bienestar emocional y físico de estudiantes, docentes y administrativos en su plan de trabajo?
Estar convencido de que la sana convivencia es crecimiento humano institucional, es poner en el centro a las personas, pues son ellas las que pueden dinamizar u obstaculizar una acción. Por eso, es importante que las condiciones de trabajo, las posibilidades de avance profesional y académico, el respeto y el reconocimiento del otro, la discusión argumentada, vayan estructurando un sentido real de pertenencia y respeto por la institución. La participación activa de los estamentos en las decisiones juega aquí un papel clave, pues es simplemente un tema de inclusión real.
Foto: Julián David Huertas Castro
¿Por qué se le está dando tanta importancia al relacionamiento internacional?
He planteado la necesidad de conservar nuestra acreditación de alta calidad y crear las condiciones para la acreditación internacional. Bajo esa perspectiva, el relacionamiento global es una actividad fundante para que haya dinámicas en torno a la internacionalización del currículo, promover y apoyar la participación de los docentes en redes a nivel internacional, confrontar y dinamizar la formación en una segunda lengua, confrontar los planes de estudio con las necesidades locales, regionales y mundiales, formar nuestro recurso humano apoyados en estrategias de internacionalización que se materializan a través de convenios internacionales: en suma que las relaciones internacionales afiancen nuestra multiculturalidad y apertura a la globalidad.
¿Qué tipo de universidad quiere dejarle a la región?
A la región debe quedarle una universidad en la cual crean, confíen y esté legitimada socialmente. En esa pretensión he trabajado durante muchos años. Desde la creación de la Vicerrectoría de Extensión y Desarrollo Social he creído en el necesario diálogo de saberes, en dejar a un lado la endogamia institucional del saber y entrar más en contacto con las realidades para contribuir en el desarrollo de problemas verdaderos. Una universidad pensada desde lo humano, lo académico, pero en clave de bienestar y buen vivir de las personas y de desarrollo regional.
¿Cuál es el mayor reto que tiene como rector de la Uniquindío?
Con todo lo que he planteado en las respuestas anteriores, queda claro que el mayor reto es ayudar a desvanecer los atavismos académicos, administrativos y estudiantiles que siempre han campeado en la Universidad del Quindío. Convencer que las condiciones y circunstancias ciudadanas, políticas y culturales, exigen que la alma mater de los quindianos sea el interlocutor natural de esa diversidad de situaciones, su conciencia, con alto nivel de tolerancia, respeto por las diferencias, un natural espacio para la discusión razonable, eso sí, sin desmedro de la autonomía y en donde construyamos a partir de todas las voces.
Fecha de publicación 21/05/2024
Última modificación 21/05/2024